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HazConta Leyes
Modificatorio Aduana Notificada el 6 de marzo de 2012 · Tasación

Sentencia A1101009TM

La inscripción de un producto como 'medicamento' ante las autoridades de salud no garantiza su clasificación arancelaria como tal. Para la aduana, es crucial demostrar con evidencia técnica (fichas, estudios) que el producto tiene un efecto terapéutico o profiláctico específico contra una enfermedad, y no solo un beneficio para la salud general, para poder clasificarlo en el Capítulo 30 y beneficiarse de tasas arancelarias más bajas.

Este caso en cifras

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Qué se discutió y cómo terminó

Una empresa importadora de productos farmacéuticos y alimenticios fue fiscalizada por la Dirección General de Aduanas, la cual reclasificó numerosos productos, argumentando que no eran medicamentos sino suplementos o que sus bases eran distintas a las declaradas. Esto generó una liquidación de impuestos (DAI e IVA) y multas millonarias. El Tribunal de Apelaciones analizó cada producto, revocando la decisión de la aduana para aquellos que demostraron tener un efecto terapéutico o profiláctico (como Kiadon, Cebion, Gestafer) pero confirmándola para otros considerados suplementos (como Equal, Pedialyte, Dynamisan), modificando así sustancialmente el monto final a pagar.

Qué deja este caso

La inscripción de un producto como 'medicamento' ante las autoridades de salud no garantiza su clasificación arancelaria como tal. Para la aduana, es crucial demostrar con evidencia técnica (fichas, estudios) que el producto tiene un efecto terapéutico o profiláctico específico contra una enfermedad, y no solo un beneficio para la salud general, para poder clasificarlo en el Capítulo 30 y beneficiarse de tasas arancelarias más bajas.

Montos en disputa

$121,653.88

impuesto determinado

$362,444.63

multa

$484,098.51

total en disputa

Cómo resolvió el Tribunal, punto por punto

  1. Confirmado 1 · La Dirección General de Aduanas (DGA) sostuvo que sus auditores designados podían legalmente apoyarse en los departamentos técnicos internos de Laboratorio y Arancelario. Argumentó que el personal de dichos departamentos está facultado por ley para emitir dictámenes en virtud de su función, sin necesidad de una designación específica para cada auditoría.
  2. Confirmado 2 · La DGA argumentó que no existía doble juzgamiento, ya que los procesos anteriores sobre las mismas declaraciones fueron revocados por el Tribunal debido a vicios de forma (fallo incongruente) y no por una decisión sobre el fondo del asunto. Al no haber un pronunciamiento sustantivo previo, la DGA no estaba impedida de iniciar un nuevo procedimiento.
  3. Confirmado 3 · La DGA defendió que su facultad no había caducado, argumentando que el plazo aplicable es de cinco años, según la Ley de Simplificación Aduanera. Sostuvo que aunque el CAUCA establece cuatro años, permite que la legislación nacional fije un plazo mayor, y que la facultad de fiscalización de cinco años incluye la potestad de determinar los impuestos correspondientes.